- Lo que aprenderás
¿Qué tamaño debe tener un espacio de coworking? No hay requisitos estrictos en cuanto al tamaño total del espacio, pero:
- Los espacios pequeños tienen una superficie de entre 200 y 300 metros cuadrados (2.100-3.200 pies cuadrados) y cuentan con una combinación de puestos de trabajo, despachos privados y una pequeña sala de reuniones.
- Los espacios medianos tienen una superficie de entre 500 y 800 metros cuadrados (5.400-8.600 pies cuadrados) y cuentan con más salas de reuniones, cabinas telefónicas y zonas de descanso.
- Los espacios de coworking de gran tamaño (más de 1.000 m² / más de 10.800 pies cuadrados) cuentan con espacios para eventos, zonas comunes más amplias y servicios adicionales que permiten crear un entorno de trabajo más variado.
El tamaño medio de un espacio de coworking
El tamaño medio de un espacio de coworking varía en función de la ubicación y los tipos de membresía. Sin embargo, aquí tienes una idea general de lo que puedes esperar:
- Los espacios de coworking pequeños suelen tener entre 150 y 500 metros cuadrados (1600 a 5400 pies cuadrados). Son ideales para autónomos, teletrabajadores y equipos pequeños que buscan un espacio de trabajo acogedor y orientado a la comunidad.
- Los espacios de coworking de tamaño medio tienen una superficie de entre 500 y 1.500 metros cuadrados (entre 5.400 y 16.000 pies cuadrados). Combinan oficinas privadas, mesas compartidas, salas de reuniones y zonas comunes, lo que los hace ideales para una gran variedad de profesionales.
- Los grandes espacios de coworking pueden tener entre 1500 y más de 5000 metros cuadrados (entre 16 000 y más de 54 000 pies cuadrados). Por lo general, están gestionados por grandes marcas de coworking como WeWork o Regus y dan servicio a una mezcla de autónomos, startups y equipos corporativos.
No hay requisitos estrictos en cuanto a la superficie de los espacios de coworking, pero, por término medio, la mayoría de ellos tienen entre 800 y 1500 metros cuadrados (entre 8600 y 16 000 pies cuadrados), lo que ofrece un buen equilibrio entre puestos de trabajo individuales, oficinas privadas y áreas de colaboración.
Encontrar el equilibrio adecuado en la asignación de espacios de coworking
En un artículo anterior de WorkDesign Magazine, el experto en innovación en el lugar de trabajo Gary Miciunas hizo una predicción audaz: el coworking podría sustituir definitivamente a los cubículos. En otras palabras, la era de los puestos de trabajo aislados podría llegar pronto a su fin, dando paso a espacios de trabajo abiertos y flexibles que fomenten la colaboración y la comunidad.
Miciunas argumentó que alejarse de los cubículos tradicionales transformaría por completo el diseño de las oficinas, y presentó una teoría sencilla pero poderosa para guiar el futuro de la planificación del lugar de trabajo. La denominó «tres C» del diseño moderno de oficinas : concentración, colaboración y comunidad:
- Concentración significa que los trabajadores necesitan un espacio tranquilo donde puedan concentrarse sin distracciones, lo que les permite sumergirse por completo en sus tareas.
- La colaboración destaca la importancia de contar con áreas dedicadas al trabajo en equipo, la lluvia de ideas y las reuniones, espacios donde las ideas puedan fluir libremente.
- Comunidad se refiere a las áreas diseñadas para socializar, establecer contactos y relajarse. Ya sea para tomar un café, asistir a un evento de networking o mantener conversaciones informales, estos espacios ayudan a establecer relaciones y a crear un sentido de pertenencia.
Para que un espacio de coworking sea realmente eficaz, debe incluir estos tres elementos. Pero, ¿existe un equilibrio ideal entre ellos?
No existe una fórmula universal para la proporción perfecta de asignación de espacios de coworking para la concentración, la colaboración y la comunidad. Sin embargo, a través de los éxitos y fracasos de los negocios de coworking, años de prueba y error han ayudado a los profesionales del sector a establecer directrices fiables para diseñar espacios de coworking óptimos.
Durante años, las oficinas tradicionales siguieron una reparto 70/30, en la que el 70 % del espacio se destinaba a puestos de trabajo individuales (cada empleado disponía de unos entre 10 y 14 metros cuadrados o entre 100 y 150 pies cuadrados) y solo el 30 % se destinaba a zonas comunes como salas de reuniones, cocinas y salas de estar. Pero los tiempos han cambiado.
Ahora, los espacios de coworking se están moviendo hacia una proporción 50/50, dando el mismo espacio al trabajo concentrado y la colaboración compartida. Dado que muchos profesionales utilizan ordenadores portátiles y almacenan archivos digitalmente, ya no necesitan grandes escritorios personales. En su lugar, prefieren un entorno de trabajo flexible y social en el que puedan concentrarse cuando sea necesario, pero también conectar con los demás.

¿Cuántos espacios (de coworking) necesitas?
A diferencia de las oficinas tradicionales, los espacios de coworking deben adaptarse a diferentes necesidades, ya sea para trabajar en silencio, realizar lluvias de ideas en equipo o establecer contactos sociales. Para ello, el plano del espacio de coworking y la distribución del espacio de coworking deben incluir mobiliario ajustable y puestos de trabajo reconfigurables. Los escritorios, las sillas y las zonas de descanso deben ser fáciles de mover para que el espacio se pueda reorganizar según sea necesario sin necesidad de grandes reformas.
Si estás planeando crear un espacio de coworking, aquí tienes una guía general sobre cómo dividir el espacio de forma eficaz:
Oficinas privadas
- Equipos pequeños (2-3 personas): 10-15 metros cuadrados (100-160 pies cuadrados)
- Equipos más grandes (5-6 personas): más de 30 metros cuadrados (más de 320 pies cuadrados)
Salas de reuniones
- Pequeño (hasta 4 personas): 10 metros cuadrados (100 pies cuadrados)
- Grande (10-12 personas): 20-25 metros cuadrados (210-270 pies cuadrados)
💡 Aquí tienes más información sobre las sala ideales de una sala de conferencias →
Áreas comunes (salones, cocinas, espacios para eventos)
- Debería ocupar entre el 30 y el 40 % del espacio total.
- En un espacio de coworking de 300 metros cuadrados (3200 pies cuadrados), alrededor de 100 metros cuadrados (1100 pies cuadrados) deben destinarse a zonas sociales y compartidas.
Cabinas telefónicas y zonas tranquilas
- Cabinas telefónicas: 1,5-2,5 metros cuadrados (16-27 pies cuadrados)
- Zonas de trabajo tranquilas: al menos 5 metros cuadrados (50 pies cuadrados) por área de concentración.
Un espacio de coworking rentable es un espacio equilibrado. Los mejores espacios incluyen oficinas privadas para equipos pequeños, escritorios exclusivos para personas que desean tener su propio espacio y áreas de colaboración abiertas para establecer contactos y trabajar en equipo. Esta variedad ayuda a satisfacer diferentes necesidades y, al mismo tiempo, aprovechar al máximo el espacio.
Pero disponer de demasiadas salas de reuniones afectar negativamente a los beneficios. Las investigaciones sobre el coworking muestra que los espacios con demasiadas salas de reuniones tener dificultades porque estas salas no se utilizan tanto como las estaciones de trabajo. Eso significa que ocupan espacio sin generar ingresos constantes. La clave está en encontrar el equilibrio adecuado: ofrecer suficientes zonas de reunión y, al mismo tiempo, asegurarse de que los espacios de trabajo aporten el máximo valor.
Una buena regla general es que salas de reuniones no salas de reuniones 25 % de la superficie total. De este modo, se garantiza que haya suficientes espacios de colaboración sin dejar de dar prioridad a los puestos de trabajo rentables.
Ejemplo de distribución de un espacio de coworking
Imagina que tienes un espacio de coworking de 500 metros cuadrados espacio de coworking. Para que sea funcional y acogedor, puedes dividir el espacio en diferentes zonas:
- Puestos de trabajo (50 %) → 250 m² (2700 pies cuadrados) → Esta zona contará con mesas abiertas y espacios de trabajo exclusivos, con sala suficiente sala entre 25 y 30 mesas donde los miembros puedan trabajar cómodamente.
- Oficinas privadas (20 %) → 100 metros cuadrados (1080 pies cuadrados) → Esta sección incluirá cuatro oficinas privadas diseñadas para equipos pequeños y medianos, que ofrecerán un espacio de trabajo más tranquilo y propicio para la concentración.
- Salas de reuniones & cabinas telefónicas (10 %) → 50 m² (540 pies cuadrados) → Este espacio puede incluir dos salas de reuniones para debates en equipo y llamadas con clientes, junto con dos o tres cabinas telefónicas para conversaciones privadas.
- Zonas comunes (20 %) → 100 m² (1080 pies cuadrados) → Esta parte del espacio de coworking contará con salas de descanso, una cocina y espacios para eventos, lo que ofrecerá a los miembros un lugar donde relajarse, socializar y establecer contactos.
Factores clave a tener en cuenta al decidir el tamaño de tu espacio de coworking
Estos son los factores clave que pueden ayudarte a decidir el tamaño y la distribución de tu espacio de coworking:
1. Público objetivo y tipos de membresía
Piensa en quién utilizará el espacio. ¿Serán principalmente autónomos y teletrabajadores que necesitan escritorios compartidos? ¿O serán pequeñas empresas y equipos corporativos que necesitan oficinas privadas? El tipo de miembros que quieras atraer te ayudará a determinar cuánto espacio necesitas.
2. Ubicación y demanda
La ubicación de tu espacio de coworking desempeña un papel importante en su tamaño. Los espacios más pequeños pero bien diseñados pueden funcionar en ciudades muy concurridas, ya que el espacio de oficina es caro. Es posible que necesites un espacio más grande para atraer a suficientes miembros en zonas suburbanas o menos concurridas.
3. Diseño y funcionalidad del espacio de coworking
La forma en que planeas utilizar el espacio es más importante que su tamaño total. Necesitarás una buena combinación de:
- Estaciones de trabajo (mesas compartidas, oficinas privadas)
- Salas de reuniones (pero no demasiadas: un 25 % del espacio es un buen límite)
- Áreas comunes (salones, cocinas, espacios para eventos)
- Cabinas telefónicas y zonas tranquilas (para llamadas privadas o trabajo concentrado)
Un diseño equilibrado garantiza que los miembros dispongan de espacio para concentrarse y colaborar sin sentirse agobiados.
4. Presupuesto y costes
Un espacio más grande implica un alquiler más alto, facturas de servicios públicos y costes de mantenimiento. Si tu presupuesto es ajustado, es mejor empezar con un espacio más pequeño y ampliarlo más adelante a medida que crezca la demanda. También debes tener en cuenta cuánto cobrarás por las cuotas de los socios para cubrir los gastos y mantener la rentabilidad. Aquí es donde tener un plan de negocio para el espacio de coworking puede ser de gran ayuda.
5. Flexibilidad y potencial de crecimiento
Un buen espacio de coworking debe ser adaptable. El mobiliario modular, las particiones móviles y las áreas multiuso pueden ayudarte a ajustar la distribución a medida que tu negocio crece. Si prevés que habrá más miembros en el futuro, busca un espacio que permita la ampliación.
6. Competencia y tendencias del mercado
Echa un vistazo a los mejores espacios de coworking de tu zona. ¿Están llenos o tienen escritorios vacíos? Esto puede ayudarte a evaluar la demanda y determinar el tamaño adecuado para tu espacio. Si ya hay mucha competencia por parte de grandes marcas de coworking, entonces un espacio de coworking más pequeño y especializado podría ser una opción más inteligente.
7. Comodidad y productividad de los miembros
El objetivo es crear un entorno de trabajo cómodo y productivo. Las directrices del sector sugieren 10 metros cuadrados (108 pies cuadrados) por persona para garantizar suficiente espacio para moverse y concentrarse. El hacinamiento puede provocar una mala experiencia, mientras que un exceso de espacio vacío puede resultar poco acogedor.

No se trata solo del tamaño de tu espacio de coworking, sino de cómo se utiliza. Un espacio de coworking bien planificado de 500 metros cuadrados (5400 pies cuadrados) puede tener tanto éxito como uno de 1500 metros cuadrados (16 000 pies cuadrados) si está diseñado de manera eficiente. La clave está en equilibrar las áreas de trabajo privadas con los espacios compartidos para crear un entorno flexible y acogedor.
Piensa en las dimensiones de tu espacio de coworking.
Un buen espacio de coworking no solo se limita a ofrecer escritorios y WiFi, sino que también proporciona diferentes entornos de trabajo para satisfacer las necesidades de autónomos, startups y equipos corporativos. Algunas personas necesitan zonas tranquilas y sin distracciones para poder concentrarse en su trabajo, mientras que otras se desenvuelven mejor en espacios colaborativos donde pueden intercambiar ideas y establecer contactos.
Un espacio de coworking bien diseñado se adapta a todos estos estilos de trabajo diferentes, ofreciendo un refugio tranquilo para concentrarse profundamente durante el día y transformándose en un animado centro de networking por la noche. Para lograrlo, es fundamental contar con elementos de diseño inteligentes y flexibles. Ten en cuenta lo siguiente:
- Mobiliario modular → Escritorios, sillas y mesas que se pueden reorganizar fácilmente.
- Tabiques móviles → Paredes temporales para crear salas de reuniones oficinas privadas cuando sea necesario.
- Iluminación y sonido ajustables → Iluminación suave para sesiones de brainstorming relajadas o configuraciones luminosas para eventos corporativos.
Al hacer que los espacios de coworking sean versátiles y fáciles de adaptar, puedes maximizar el tamaño y el uso de tu espacio de coworking: organizar el lanzamiento de un producto de una startup una noche y una tranquila sesión de brainstorming de un escritor al día siguiente. Este tipo de flexibilidad te ayudará a atraer a más miembros, mejorar la experiencia de coworking y lograr rentabilidad a largo plazo.
Preguntas frecuentes sobre las dimensiones del espacio de coworking
El tamaño de un espacio de trabajo depende del número de personas que lo vayan a utilizar y del tipo de trabajo que vayan a realizar. Una buena regla general es contar con unos 10 metros cuadrados por persona para garantizar que haya suficiente sala los escritorios, sala moverse y para estar cómodo. Un espacio de coworking pequeño puede tener unos 200-300 metros cuadrados, mientras que uno más grande, para más miembros, podría tener 1.000 metros cuadrados o más. La clave está en equilibrar las áreas de trabajo privadas con los espacios compartidos para que las personas puedan concentrarse, colaborar y sentirse cómodas.
No hay requisitos estrictos en cuanto al tamaño de los espacios de coworking. Por término medio, 10 metros cuadrados por persona es un buen punto de partida para garantizar que haya espacio suficiente para los escritorios, moverse con comodidad y sentirse a gusto. Además de los puestos de trabajo, un espacio de coworking bien diseñado debe incluir salas de reuniones, despachos privados, cabinas telefónicas y zonas comunes, como salas de estar y cocinas.
La mayoría de los espacios de coworking tienen entre 500 y 1000 metros cuadrados (5400 y 10 800 pies cuadrados). Los espacios más pequeños, de entre 200 y 300 metros cuadrados (2100-3200 pies cuadrados), son habituales en comunidades de coworking suburbanas o especializadas, mientras que los espacios más grandes, de más de 1500 metros cuadrados (más de 16 000 pies cuadrados), suelen encontrarse en las grandes ciudades y dan servicio a una mezcla de autónomos, startups y equipos corporativos.















